Volviendo al origen: plantar trigo

Hace ya algún tiempo que estoy dándole vueltas a la cabeza sobre qué haría yo en el caso de que esta sociedad colapsara y tuviéramos que volver a hacerlo todo manualmente. Pensé que si me quedara sola no sería capaz de valerme por mi misma, y por eso llevo tiempo tratando de aprender a hacer “cosas”, como cocinar, trabajar la tierra…

Ya llevamos un tiempo cultivando hortalizas, pero no sólo de hortalizas vive el hombre, así que toca pensar en lo importante: los cereales y las legumbres, de esto sí que vive el hombre. Voy a empezar un cultivo experimental, tanto que ni siquiera he comprado simiente, voy a plantar trigo sarraceno de un paquete de 500 gramos que tenía por casa, y alfalfa de un sobre para germinar. Alto riesgo!

Todo ha sido manual, primero trabajé la tierra con la azada, el trozo no era muy grande, primero hice un pequeño bancal de 4 metros de largo por 1,20 m de ancho. Después eché un cubo de compost casero y otro pequeño de ceniza de nuestra estufa de leña. Y lo allané y mezclé bien con el rastrillo.

Tenía menos de 500 gramos de trigo sarraceno, faltaba un poco porque hice una comprobación previa en el germinador, para ver si el trigo germinaba, y así ha sido. Planté tres hileras de trigo, dos en ambos lados y una en el centro, como me sobraba simiente hice que las dos hileras de los lados conectaran, por lo que al final el trigo forma un rectángulo en los bordes del bancal con una hilera en el centro.

Todavía me quedaba trigo para plantar, así que empecé con el otro trozo de campo que quedaba, en el que había estado la cabaña de las tomateras. Quité las cañas y trabajé la tierra con la azada. Hice un gran surco en el centro y planté todas las semillas que quedaban. Para separar ambos trozos puse unas piedras a modo de calzada romana, lo dejé a mitad. Y eso fue todo por el día de ayer.

Hoy el día no era tan soleado como el de ayer, lo bueno es que las fotos han salido mejor, ya que no había contraluz, lo malo es que era un día verdaderamente horrible para salir al campo. Me he armado de valor porque anoche puse a remojar las semillas de alfalfa, y hoy, sí o sí, había que plantarlas. Además me dejé allí las herramientas y quería cogerlas por si llovía. He sido muy rápida “vini, vidi, vinci”. He plantado dos hileras entre las tres de trigo sarraceno del primer trozo de bancal. No me ha quedado para la parte derecha.

Y éste, por fin, ha sido el resultado de mi trabajo, ahora a esperar….

Esta entrada fue publicada en Ecología, feminismo, otro mundo es posible, plantas, Teresa. Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s