Grullas en la laguna de Gallocanta

Ayer hicimos una excursión a la laguna de Gallocanta, quedamos a las 8h de la mañana con Javi y Violeta en la gasolinera de Bejís, y desde allí partimos en un solo coche hacia Gallocanta. Llegamos en hora y media a la localidad de Tornos, al sureste de la laguna, todavía en la provincia de Teruel. Sin embargo, la localidad de Gallocanta, al noreste de la laguna, está en la provincia de Zaragoza. La línea limítrofe cruza la laguna.

Tomamos café en un hostal muy aseado que se llamaba, como no, Las Grullas. Antes habíamos parado en el centro de interpretación de la laguna, pero estaba cerrado entre semana.

La laguna de Gallocanta se encuentra en medio del Sistema Ibérico, en una planicie a 1.000 metros de altura sobre el nivel del mar. Se trata de una gran depresión de tipo endorreico-estepario que empezó a formarse a finales de la Era Terciaria (hace unos 2 millones de años), y siguió desarrollándose durante toda la Era Cuaternaria.

Del complejo lagunar que existía en toda la cuenca, hoy quedan diversas áreas activas entre las que podemos destacar, la laguna de Gallocanta y de la Zaida, la laguna de Guialguerrero y dos lagunicas en Santed, una dulce y otra salada.

La laguna de Gallocanta tiene un área de 14,4 km², con una anchura máxima de 2,8 km por 7,7 km de largo. La profundidad de sus aguas suele ser de 45-50 cm, aunque en época de aguas altas puede llegar hasta los 2 m.

La laguna de Gallocanta es un humedal único en España debido a su riqueza biológica y a su capacidad para albergar gran cantidad de aves. Su localización estratégica hace que cada año distintas especies de aves acuáticas como patos buceadores y fochas utilicen la laguna como punto de invernada, como localidad de paso o se establezcan para la cría.

Cada año la laguna de Gallocanta se convierte en un punto estratégico para las grandes concentraciones de grullas que emigran en invierno hacia latitudes más cálidas.

La visita consiste en recorrer un camino que bordea la laguna e ir parando en los miradores construidos para ello. Desde allí puedes o bien observar las aves con los prismáticos o bien hacerles fotos. Hay unas ventanas abiertas para esta función.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

La grulla común (Grus grus) es una majestuosa ave de patas largas y cuello esbelto que puede alcanzar una altura de hasta 1,2 metros y una envergadura de ala de más de 2 metros cuando las tiene extendidas. Tiene un pico largo que utliza para escarbar en el suelo en busca de semillas, bellotas e insectos.

Empezamos la ruta en el observatorio de Los Aguanares, pero al llevar poca agua la laguna, nos encontrábamos muy lejos de las grullas. Seguimos bordeando la laguna hasta el observatorio de Los Ojos, donde hice estas fotos de Violeta, Javi y Rafa. Por el camino vimos distintas aves, varios trigueros en un rosal silvestre, una pareja de pitos reales, cuervos, dos o tres cernícalos y un ratonero común.

Las especies de aves de la laguna.

En los carrascales de la sierra encontraremos abundantes perdices rojas (Alectoris rufa) y tórtolas (Streptopelia turtur).

Mientras que en las amplias llanuras de cereales, aves esteparias como las alondras (Alauda arvensis) y calandrias (Melanocoryza calandra), se mezclan con la interesante avutarda (Otis tarda) y la zancuda grulla (Grus grus) quien tiene en Gallocanta su principal pausa invernal en su ruta migratoria hacia las zonas más calidas del sur de España y norte de Africa.

Conforme nos vamos acercando a los márgenes de la laguna, gran cantidad de aves como las avefrías (Vanellus vanellus) o los zarapitos (Numenius arquata) aparecen entre los juncales y en los prados húmedos.

Son, en cambio, los pajarillos insectívoros (escribanos palustres, carriceros, “bigotudos“…) quienes pueblan los carrizales junto a aves de mayor tamaño como el aguilucho lagunero (Circus aeroginosus) o las fochas (Fulica atra).

Gran cantidad de aves acuáticas se reparten a lo largo de toda la laguna, eligiendo el lugar de nidificación en función de sus preferencias alimentarias. Por ejemplo, las anátidas granívoras como los ánades reales (Anas platyrhynchos) o las cercetas invernales (Anas crecca) buscan su alimento en las islas que aparecen a lo largo de la laguna o en las propias orillas.

Por el contrario, las aguas poco profundas son el lugar predilecto de los patos herbívoros. Será fácil encontrar el ánade friso (Anas strepera) o el pato cuchara (Anas clypeata), quien con su pico es capaz de filtrar los organismos microscópicos.

Mientras que en las aguas más profundas, animadas por las densas praderas subacuáticas que se encuentran en ellas, abundan las aves buceadoras como el pato colorado (Netta rufina) o los porrones comunes (Aythia ferina).

Seguimos hasta el observatorio de La Reguera, una torre para observar la laguna desde la altura. Allí encontramos a los primeros turistas ornitológicos, una pareja vasca de mediana edad. Se fueron al poco de llegar nosotros, siguieron con su ruta. Desde la torre sí que podíamos observar a las grullas bien, pero siempre con los prismáticos. Estuvimos un buen rato.

Vimos un aguilucho lagunero revoloteando entre las grullas, suponíamos que esperando poder cazar alguna más débil, una cría tal vez. Pudimos ver en el agua mezclándose con las grullas anades reales, Rafa y Violeta también vieron tarros blancos, yo ya estaba refugiándome en el interior de la torre del frío que hacía.

Mientras estábamos en la torre llegaron un grupo de adolescentes con un profesor y dos monitoras. Las chicas hacían lo posible para que a los chicos les interesaran las aves acuáticas, pero sin mucho éxito. Por uno de ellos, que era de la zona, nos enteramos de que a los agricultores del lugar no les gustan demasiado las grullas, ya que se comen las cosechas. Violeta comentó que le sonaba haber leido en alguna parte que el gobierno compensa económicamente a los agricultores por las pérdidas debidas a las grullas.

Comimos en la ermita de la Virgen del Buen Acuerdo, curioso nombre.

Hacía bastante frío, así que comimos rápido y seguimos hacia las lagunas menores. La ventaja de estas lagunas es que nos pudimos acercar más, ya que no habían campos cultivados alrededor, hicimos fotos de las grullas a menos distancia e incluso llegamos a la orilla de la laguna. Pudimos ver las huellas en el limo y cogimos algunas plumas.

Flora en la laguna

En los márgenes de la laguna, los aportes de agua dulce de los arroyos permiten que se formen praderas húmedas y juncos en los suelos más encharcados.

El aumento de la salinidad, conforme nos vamos acercando a la laguna, nos ofrece un espectáculo de prados salinos donde destaca la Puccinellia pungens, una planta endémica de la zona que florece en el mes de julio con diminutas flores verdes-purpúreas. Forma enormes céspedes sobre los suelos salinos de la laguna pero sin llegar hasta el agua. Está contemplada como especie en peligro de extinción.

Ya en los bordes, sólo las plantas halófilas consiguen sobrevivir adaptándose a la salinidad del terreno, formando playas de limos salinos (tarquines) habitadas por especies como la Salicornia ramosissima o mamellada, la Frankenia reuterii o tomillejo y las espinosas Salsola kali. Los carrizos (Phragmites australis) y las espadañas (Thypha sp.) con sus tallos emergentes y raíces bajo el agua, aparecen en los lugares donde el aporte de agua dulce es mayor.

Más preocupados por las aves, y por las nubes, que nos ofrecieron un cielo espectacular, me fijé poco en las plantas. Esta foto la saqué en la orilla de la lagunilla, creo que es una Salicornia.

Terminamos la visita buscando la Laguna de Zaida, que no encontramos porque es una laguna bastante peculiar, hay construida una presa que año sí año no desvía sus aguas hasta las otras lagunas y se aprovecha esa tierra rica en sedimentos para la agricultura. Este año tocaba cultivo.

Para esta entrada he utilizado fotos de Rafa y mías. Exceptuando la foto de las dos grullas que la he cogido prestada de la web http://www.avesibericas.es, para poder ilustrar mejor qué es una grulla.

El texto en cursiva es de la web del ayuntamiento de Gallocanta, para más información:

www.gallocanta.org/laguna

Esta entrada fue publicada en Ecología, plantas, vacaciones. Guarda el enlace permanente.

Una respuesta a Grullas en la laguna de Gallocanta

  1. La Posidonia oceanica es una planta end mica del Mediterráneo que se reproduce por semillas planta fanerógama , tiene ra ces, tallo y hojas de hasta un metro de largo.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s