Detienen a los asesinos del chileno Víctor Jara

El cantautor fue acribillado a balazos en 1973 pero nadie fue inculpado

Se han necesitado 35 años y ocho meses para descifrar el crimen
mejor guardado por la dictadura chilena. Los asesinos de uno de los
símbolos de la resistencia chilena a la dictadura, el cantautor Victor
Jara, fueron arrestados el pasado viernes y encerrados en un penal de
alta seguridad a la espera de conocer la orden del juez si finalmente
les procesa u opta por dejarles en libertad por la prescripción del
delito.

De los asesinos sólo ha trascendido que son dos, José Adolfo Paredes Márquez y Francisco Quiroz Quiroz. Que son cincuentones y que han confesado que descargaron sus cargadores hasta 44 balas sobre el cuerpo del autor de Te recuerdo Amanda,
un himno de la libertad en los años 70. Los detenidos también han
reconocido que actuaron siguiendo órdenes de un mando militar
misterioso, sin identidad ni rostro.

Márquez y Quiroz tenían entonces 18 años y eran soldados de
reemplazo en la siniestra Guarnición de Santiago, la responsable de la
feroz represión desatada tras el golpe de Estado del dictador Augusto
Pinochet. La pista que ha llevado a los investigadores policiales hasta
sus asesinos de Jara comenzó tras la identificación de los efectivos militares que escoltaron al entonces coronel Pedro Espinoza
en su recorrido por Santiago deteniendo estudiantes para enviarlos al
paredón montado en el Estadio Chile. Uno de los ahora detenidos confesó
al fin: "Matamos a Jara".

Esta revelación acaba con el mito de que el ejecutor del cantante izquierdista fue un oficial llamado Edwin Dimter y apodado El Príncipe.
Era el único de los militares que no necesitaba usar micrófono. "¿Me
escucha la cloaca marxista? ¿Me oyen los comemierda? ¡Ahora se acabaron
los discursos, chuchas de su madre! Ahora van a tener que trabajar.
Los que se nieguen a trabajar, los fusilaremos. ¿Me escuchan los
vendepatria?… ¡Tengo voz de Príncipe!", exclamaba según el testimonio
de algunos de los prisioneros que poblaban el silencioso graderío. Este
martes se difundió que no fue Dimter quien masacró a Victor Jara sino
dos soldados rasos cuyos rostros aun se mantienen en el lado oscuro.

Público, 27 de mayo de 2009

¡Canto que mal me sales

Cuando tengo que cantar espanto!

Espanto como el que vivo
como el que muero, espanto.

De verme entre tanto y tantos,
momentos del infinito
en que el silencio y el grito
son las metas de este canto.

Lo que veo nunca vi,

lo que he sentido y que siento

hara brotar el momento…

Victor Jara
Estadio Chile, Septiembre 1973.

Anuncios
Esta entrada fue publicada en Sin categoría. Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s