GERÓNIMO Y LOS BUSH

Luces, cámara, acción. Un estudiante
rico disfrazado de arqueólogo saquea la tumba del líder apache
Gerónimo, en Fort Still (Oklahoma). Lleva su calavera a una
universidad pija. Los miembros de una oscura sociedad secreta la
convierten en un símbolo . Y la besan en sus ritos pronunciando
"Gerónimo".

El estudiante rico llega a ser senador. Aunque se enriqueció
vendiendo productos al Ejército nazi, sería un respetado gurú de
Wall Street. Y su hijo y su nieto se convertirían en presidentes de
Estados Unidos. Un día el bisnieto de Gerónimo, Harlyn, declara la
guerra a la Casa Blanca y anuncia una cruzada para recuperar el
cadáver de su ancestro. Harlyn confía en el primer presidente negro
del país. Por eso, aprovecha el centenario de la muerte de Gerónimo
(17 de febrero de 2009) para plantarse en Washington y pedir los
huesos sagrados.

El presunto exhumador de cadáveres no es otro que Prescott Bush,
abuelo de George Bush. La pijouniversity es la Yale
University de Connecticut. Y la sociedad, la Skulls&Bones que,
según la leyenda, guarda los cadáveres de los enemigos del imperio
yanqui (desde Pancho Villa al panameño Omar Torrijos).

Si Harlyn conmueve a Obama, una lucha indígena de casi un siglo
llegaría su fin. Y el apache Ned Anderson, que comenzó en 1986 la
batalla póstuma de Gerónimo en el FBI quedaría resarcido. Ned no
denunció el caso en el FBI tras la promesa de George Bush padre de
devolver el cadáver. El líder apache se llegó a reunir con su
hermano Jonathan en Nueva York. Pero la devolución fue un tongo. "Le
dieron un esqueleto de un niño de diez años e intentaron que
firmase papeles para silenciarle", según la escritora Alexandra
Robbins.

Terri Hansen, editor de News From Indian Country, asegura
a Público que "este episodio muestra que los Bush no
respetaron nunca a los indígenas". Que el pasado turbio de
Prescott anticipaba la era (George) Bush. Y que Skull&Bones donde
José María Aznar entró en 2001 según Agencia Periodística de
Información Alternativa encarna a la perfección la impunidad de las
élites neocon.

Publicado en el periódico Público el 17 de febrero de 2009

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